martes, 9 de junio de 2009

este poema es colaboración de mi hermano TipoPunk, espero que lo disfruten tanto como yo..Bitacora de humo....




Los martes empiezo con gotas de amanecer:
me desprendo y por un rato todo es brochazos de luz.
Pero el viaje se apaga con el paso del sol,
para el medio día mis pupilas se contraen de aburrimiento.
Más tarde una dosis de costumbre para mantenerse loco,
un cóctel cargado de decencia y amabilidad.
Creo que es esto último lo que me hace vomitar tanto.

Los miércoles, para calmar el síndrome de ansiedad,
me atascó de conversaciones ficticias para seguir aburrido.
Busco en las esquinas de la tarde donde comprar comodidad
y dealers piadosos sólo me piden gastar mi vida.
Pero de noche sudo porque ya no tengo piel tuya que inhalar
y la paranoia me sacude y quisiera salir a tener más de ti.
Creo que es esto último lo que me hace temblar tanto.

Los jueves ya no soporto y cargo un poco de esperanzas,
y me inyectó fantasías de ti que solo duran mi tiempo libre.
Y ya no respondo a este mundo sino a la ceniza de tus ideas,
es el éxtasis de la mentira consentida por tu atención.
Para seguir en pie me acabo mis palabras y sueño los silencios
hasta que las visiones me llevan a un mundo inconcebible.
Creo que es esto último lo que me hace consumir tanto.

Los viernes me embriago de poesía hasta no poder caminar
como lo hice en mis vidas pasadas, las que flotan en mi botella.
Y despierto varias veces en la noche acalambrado de besos,
con oídos complacidos, ojos rubicundos y manos confidentes.
A veces es suficiente para matar mis neuronas de oprobio,
pero otras tantas solo me da más sed de lo que no he probado.
Creo que es esto último lo que me hace olvidar tanto.

Los sábados, si es que despierto, tengo que ir por recursos
para que el tiempo camine a mi paso y yo crea que soy real.
Pero me cansa imaginar y busco de nuevo tu compañía
pues prefiero evitar la cruda que jurar no hacerlo de nuevo.
Y me tomas y me oyes y me muerdes y me dejas, me dejas
disperso girando en volutas de amor, jugando a que soy feliz.
Creo que es esto último lo que me hace recaer tanto.

Los domingos me desmayo y me reencuentro marchito,
plantado otra vez en bosques de faunas complejas y solitarias,
sin recordar que no estoy aquí, que sólo es un lapsus tremens
y que en cualquier momento me abordará de nuevo la vitalidad.
Más caigo de nuevo en euforia amenazante y con mucha hambre
por que sé que los lunes no existen en una agenda ideal.
Creo que es esto último lo que me hace vivir tanto.

Los lunes consumo drogas y gentes
porque a veces te olvidas de mí
y no entiendes que yo,
tu elemento adictivo,
lo hago para ver si algún lunes me olvido de ti.

domingo, 7 de junio de 2009

ULTIMA PARTE : LA PACHEQUEZ BIEN ENTENDIDA...



Acaba The Mars Volta y con ellos una sinfonía de colores, de matices fabricados a partir de instrumentos tocados con prodigiosidad, una parábola sonora perfecta que le provocó a mis oídos uno de los más grandes placeres que hayan tenido. Además acaba un fulgurante encuentro con alguien a quien no conozco, pero que al menos sentí su cuerpo caliente junto al mío, si bien no puedo decir que fue algo realmente sexual, si puedo afirmar que fue algo excitante, llevado al límite; estoy seguro que ella nunca había experimentado un encuentro de ese tipo, incluso podría afirmar que la inocencia apenas abandonaba su mente, su cuerpo. Es por eso que sus manos me jalaban hacía su vientre, disfrutando el momento que quizá nunca volverá a tener, sabiendo que tenía que aprovechar esta oportunidad que solamente se puede comparar con la de un náufrago esperando un barco; solo que aquí en vez de un navío estaba yo, borracho, grifo, extasiado, con una erección más que firme, en medio del mar, buscando una isla virgen. Pero en realidad no es más que una mujer que apenas se quita los fantasmas de los tabúes y goza, experimenta lo que nunca, y lo disfruta tanto que no se quiere despegar, con su cuerpo me dice que me quede o que la lleve conmigo. Pero solo he venido a robar el tesoro, soy un pirata.
Adiós. Ahora vayamos a Groove Armada.


Si bien no quede del todo satisfecho con el pasado encuentro si lo suficientemente contento para llevarme una de las mejores experiencias que he tenido. Y aunque no obtuve una declaración de amor o un beso en los labios, si conseguí una humedad inesperada que en realidad deseaba desde un principio.

Groove Armada ya llevaba tocando unos minutos y yo ya estaba completamente exhausto; en cambio Jaimico ya había resucitado y Miguel se quitaba el desasosiego; los demás estaban allí también y a pesar de que se les notaba el cansancio seguían disfrutando del concierto que ahora proyectaba lindos rayos láser recorriendo todo el campo; verdes como él. Me dediqué a buscar una cerveza que me quitara esta sed; la sed del deseo ya había sido saciada y ahora me deshidrataba a pesar de que ya había oscurecido. El clima era caluroso; si bien el terreno estaba sobre una llanura, el viento no soplaba ni tan fuerte ni tan frío, lo que hacía más apacible el bailar. El beat que producían estos tíos realmente mantenía a todos con un pie zapateando contra el pasto y la mano chasqueando arriba abajo. Un cigarrillo para pasar el rato. Dos mujeres bailan sensualmente mientras doy una bocanada y las imagino danzando, despojándose de sus prendas que en realidad apenas les cubre su bien torneado cuerpo. Pienso en acercarme y ofrecerme para bailar con ellas. Les diré que bailemos al ritmo del humo, donde nada es estable, y todo es impredecible. Tal vez ahora logre un trío. Tal vez mejor me quede aquí a observarlas. Tal vez no tendría la fuerza para manejarlas. Tal vez si. Mejor me quedo y se acaba el asunto, ya tienen pareja. Que habrá pasado con ella, tal vez me este buscando para ofrecerme su casa. Tal vez lo haga para cachetearme por ser tan atrevido. Toño ya no baila. Ya paso su estupor y mejor se sienta.

Las chicas multicolor poco a poco desaparecen, el gran manto negro les quita sus lucidos atuendos y la luna les indica a muchas de ellas que es hora de regresar a casa. Mi casa está muy lejos, saber que el regreso será inmediato, que no habrá tiempo para más provoca que mi cuerpo se contorsione con las últimas fuerzas. Pero entre momentos mis piernas se doblan y me piden a gritos que las deje en paz, los láseres ahora son cada vez más rápidos. La gente se mueve como una gran ola al ritmo de la música. Groove armada esta logrando poner a bailar a todos, cansados o no, están logrando armar un muy buen set, aunque quedé fascinado con los marsvoltianos debo reconocer que éstos están prendiendo mucho más en general, mi hermano me dice que cuando salieron al escenario mucha gente se paro y se fue a verlos. Toño esta en total desacuerdo conmigo, pero ya les dije, con él no se puede.

Pido una última cerveza y me siento porque ya estoy realmente fatigado. Además desde aquí miro mejor lo que quiero mirar y no es precisamente el escenario. Tal vez pase ella, pero no lo creo. Canciones como “Get Down” y “Hands of time” resuenan en mis oídos que ya no soportan, después de lo estrepitoso que fue The Mars Volta, prefieren que los cubra con unos audífonos.

Y ahí me quedo, sentado entre este mar de piernas, entre este choque de universos; esperando a que llegue el final de esta historia. Fat Boy Slim no me produce casi nada; mi cuerpo está partido, cansado, lo único que podría levantarme es el cuerpo de ella, pero ya no está. Y entiendo entonces que soy humano, que no somos eternos, pero que reside en nuestra esencia la eternidad; se que todo es cíclico así que volveré a encontrarla, si no su cuerpo, si encontraré de nuevo ese embeleso, este momento tan grato se repetirá, tal vez no en las mismas circunstancias, pero si en otro viaje. Es hora de regresar; ya no quedan muchas provisiones, sabemos que regresamos siendo diferentes, estamos concientes de que solo con estos viajes llegaremos a experimentar lo fútil que somos, pero también que sólo así entenderemos que somos eternos. Acaso no sabéis que los hombres como nosotros necesitamos los viajes para seguir con vida; los seres eternos como nosotros necesitamos movernos porque la vida en un solo lugar se torna aburrida. Hemos viajado por todo el mundo, hemos conocido a Dios, hemos bajado al inframundo a reírnos de Plutón; por eso hemos inventado tantas cosas, para que la raza humana no se extinga y no nos quedemos solos con nuestra eternidad. He conocido la mierda de la gloria y sólo hallo consuelo escribiendo estas cosas, pero para qué, si nadie por los siglos de los siglos leerá estas memorias pues nunca moriré. Como quisiera que fuéramos un instante tan efímero que sea digno de recordar.

jueves, 4 de junio de 2009

PARTE V: LA PACHEQUEZ BIEN ENTENDIDA

Por culpa de la astenia no hablaré de lo que sucedió cuando tocó Zoé, además ya todos saben como es la onda. Discúlpenme. Diez minutos y los marsvoltianos aparecen. Toño mira segundo a segundo su reloj. Va y viene gente. Con comida. Con alcohol. Tapatías fulgurantes esparcidas por el terreno. Cadenciosas. Multicolores. La luna apartando nubes nos da su saludo. Mi hermano perdido bajo el manto negro. Tal vez dormido. Aullidos. Griterío constante. Con suerte estamos hasta adelante. Toñito se emociona con disimulo. Ahora cuenta tres minutos. Desesperación. Ansiedad. Risas. Pero lo que más abunda son mujeres, y yo que venía de abstemio. Al carajo. Lo bueno que siempre cargo unos dados para las decisiones difíciles. Un porro con Mars Volta. Un porro con Toño y Mars Volta. Un porro con ella y Mars Volta. El azar es el azar.

Pues salí ganando. Fumamos un poco los tres. Comenzó el viaje marsvoltiano y con él los remolinos, los huracanes que produce la gente en su sopor. Tanto ir y venir me aleja de Toño. Me dejo llevar por la intensidad. Ya no existen estructuras posibles, pareciera que todo se sostiene en un gran castillo de naipes. Busco campos en los cuales pueda ser libre, incluso libres de mi mismo, Omar y Cedric me reinterpretan y me muestran un pedazo de esa libertad. Ahora estoy exactamente atrás de ella, ahora es tangible, mi respiración esta tan cerca de su cuello que puedo ver como se erizan sus vellos más finos. Vienen amigas y amigos con ella, dos a mi izquierda, dos a mi derecha. De algún modo logran alejarme de ella, y me miran como se mira a un chilango. Otra vez el nombre es lo menos importante, aquí, donde solo es un pasaje fugaz entre tantos otros, un instante de insana locura, un efímero pedazo de felicidad; jamás la volveré a ver. Me acerco de nuevo, al ritmo de Omar Rodríguez, logro divisar a Toño otra vez con movimientos de serpiente. Simulo un empujón y me establezco rozando sus caderas. Me mal miran. Hago los clásicos movimientos de un concierto y entre tanto disimulo mi mano se instala en la cadera perniciosa que me aguarda con un movimiento ondulante. Me acerco a su oído y respiro con tal intensidad que voltea su rostro para saber quien le causo tal regocijo. Le sonrío, por alguna razón no se ofende ni mucho menos se siente acosada, al contrario, poco a poco empieza a flirtear conmigo, acomoda sus caderas de tal forma que roza mi sexo, que ya empieza ponerse duro con el roce de aquel cuerpo desconocido. Ella lo siente y no se inmuta sino que voltea de nuevo y me sonríe con un aire de complicidad. Se frota, se mueve al ritmo de “Roulette dares”, otra vez el movimiento ondular de la gente me aleja. Se da cuenta que me separé y voltea disimuladamente como quien se desorienta en medio de una ciudad desconocida y busca desesperadamente tranquila un letrero, un indicio que le diga que no está perdida. Otra vez llego atrás de ella, sus amigos un poco fatigados dejan que haga lo que quiera. Ella no tiene problema en aceptarlo.

Resuena “Wax Simulacra” en mis oídos. Jamás había sentido esta sensación de quedarse en un instante para siempre, esta sensación de existir en la no existencia, saxofones resoplando, batería explotando, platillos explotando, guitarras reverberando, estruendos, la pachequez llevada al plano musical, una sinfonía de ruido, es música para mí, tan solo ruido para los demás ahora más que nunca me siento eufórico, complacido. Mis manos, puestas en su cadera se mueven a un ritmo vertiginoso, recorriendo toda la planicie que forma su piel, de norte a sur, de este a oeste. Sintiendo al mismo tiempo el estupor que me causa la música de fondo; pegándola hacía mi cada vez un poco más, diciéndole con el movimiento corporal lo excitado que estoy, y lo poco razonable que ahora soy. Su respuesta es más que genial, pues, con los efectos de la droga en su mente y lo poco habituada que esta a consumirla, ahora es una vorágine de vibraciones, palpitaciones estremecedoras, una terminación nerviosa en su totalidad. Entonces entra” Goliat” al mismo tiempo que ella entra al juego y toma mi mano y con ella recorre su cuerpo, la aprieta cuando llega a uno de sus pechos, los acaricia, con uno de mis dedos roza su pezón hinchado, me lo imagino un café claro. La otra mano, mientras tanto recorre su pubis, claro no en su totalidad puesto que ella quiere que sea así, por mi no hay problema. Poso mi mano en una de sus nalgas y ella me toma del centro del cuerpo y me aprieta con tanta fuerza que temo que le corte la sangre, se maneja de una manera cadenciosa, ahora su respiración estalla en mi oído a una velocidad anormal; en su agitada cara puedo ver los signos del éxtasis. Ahora quisiera darle de lo que tengo yo, la aprieto y me aproximo hacia ella con una ferocidad tremulante. Resiste el embate pero me advierte que lo haga de nuevo. Una y otra vez es lo mismo, en cada acorde, en cada aplauso nos volvemos totalmente erógenos, ya no nos despegamos por más insistencia que hagan sus amigos. El mío, no hace problema, ahora esta completamente loco y desatado, casi puedo ver como despega sus pies del suelo, levitando, no les digo que es el fan más cabrón que conozco, pues bueno, mientras yo sigo jugueteando con ella, él canta cada uno de los versos. Simula tocar la guitarra. Hace los movimientos propios de un saxofonista. Se autonombra Toño-Cedric. Grita. Mucha gente lo ve raro y no porque sea tan fan, lo ven raro porque parece extranjero, sus ojos rasgados hacen que se adueñe del gentilicio de Vietnam. Al escribir este cuento, él tenía una invitación por parte de la embajada de China en México para hacer de voluntario en sus juegos de verano. Bueno, la verdad eso nunca pasó, exageré un poco, es que todos los días debe lidiar con comentarios de ese tipo. De regreso a mi encuentro, la chica sin nombre, exhausta porque seguramente esto es nuevo para ella, me pide unos minutos para descansar y encontrar el rumbo de su conciencia pedida desde hace ya un rato. También yo tomo aire, pues la jornada de por si ha sido extenuante. Pasa un cervecero y le pido una. Dos tragos y llega a la mitad. Vaya que tenía sed. Me pregunto qué será de Jaimico, también estará disfrutando de esta experiencia inolvidable, o quizá ya esté totalmente aldehído. Qué será de los demás. De repente siento nostalgia por saber en que ocuparan este momento tan grato. Despreocúpate, seguro lo pasan bien, relájate. Mientras mi mente cavila estas palabras, Mars volta tiene extasiados a todos los presentes, realmente están dejando un grato sabor de boca en toda la gente, todo se convierte en una especie de comunión, claro hay quienes se la pasan gritando pendejadas como: ya bájate! Y mamadas de esas. Me doy cuenta el porque son progresivos, porque avanza, evoluciona, no se detienen ni conocen limites ni fronteras; baste escuchar este show para acceder al viaje sin retorno. En ese momento se acerca ella y disimuladamente se posa frente a mí, esperando que yo me acerque a ella con la dureza de hace un rato.
Apenas le he visto la cara, pero su respiración y sus formas me cautivan de tal forma que enseguida me pego de nuevo con una erección demasiado firme. Ella lo siente y suelta un sonrisa, una más de las que ha soltado disfrutando de la firmeza de mi sexo, regocijándose en los goznes del placer con un extraño. Ahora ella es la que hace los movimientos, ondulados, de atrás hacia adelante, arriba y abajo. Yo sólo disfruto, es un placer sumamente extraño pero que no por eso me desagrada, lo que me gusta es que somos cómplices sin saber lo que pasa en realidad, sin hablar de complicidad, no quiero que acabe The Mars Volta, puesto que será el fin inminente de este encuentro casual. Por eso lo disfruto tanto, llego a su oído y le digo de las ganas que tengo de eyacular y entonces ella se mueve frenéticamente tratando de que lo haga mientras se frota. Me agarra las nalgas y me aprieta contra ella de una forma más que fuerte, incluso siento como hace un esfuerzo mayor para mantenerme ahí, atrás de ella.

ALGUNOS POEMAS DE UNO DE MIS ESCRITORES MEXICANOS FAVORITOS: JOSÉ EMILIO PACHECO

INDESEABLE

No me deja pasar el guardia.
He traspasado el límite de edad.
Provengo de un país que ya no existe.
Mis papeles no están en orden.
Me falta un sello.
Necesito otra firma.
No hablo el idioma.
No tengo cuenta en el banco.
Reprobé el examen de admisión.
Cancelaron mi puesto en la gran fábrica.
Me desemplearon hoy y para siempre.
Carezco por completo de influencias.
Llevo aquí en este mundo largo tiempo.
Y nuestros amos dicen que ya es hora
de callarme y hundirme en la basura.

LA FLECHA

No importa que la flecha no alcance el blanco
Mejor así
No capturar ninguna presa
No hacerle daño a nadie
pues lo importante
es el vuelo la trayectoria el impulso
el tramo de aire recorrido en su ascenso
la oscuridad que desaloja al clavarse
vibrante
en la extensión de la nada


MEMORIA

No tomes muy en serio
lo que te dice la memoria.

A lo mejor no hubo esa tarde.
Quizá todo fue autoengaño.
La gran pasión
sólo existió en tu deseo.

Quién te dice que no te está contando ficciones
para alargar la prórroga del fin
y sugerir que todo esto
tuvo al menos algún sentido.

PARTE IV: LA PACHEQUEZ BIEN ENTENDIDA


De todo los que venimos, soy el único al que le gusta la comúnmente llamada mota, pero también hay a quienes les gusta de vez en cuando, uno de ellos es Toño, mira que saco un poco e inmediatamente se me acerca, ya conocen el protocolo. De repente se acerca Moy con toda la calma de un yonqui profesional y me estira la mano. Sorprendido, pues Moy no es de las personas que te piden eso, volteo a ver a Toño, quien sorprendido voltea a ver a Bruno, quien a su vez más estupefacto voltea a ver a Tecate, quien riéndose asombrado voltea a ver a Jaimico, pero lastima, Jaimico y Miguel Perrito ya están totalmente dormidos, out. Se pierden la estoica acción de Moy, quien le da bocanadas al cigarrillo; tres veces y considera que es suficiente, se me acerca Toño y me cuchichea al oído, alcanzó a escuchar que no le de de fumar, pues no está habituado; pero Moy se ve tan feliz que no pronuncio palabra y dejo que el río fluya. Diez minutos después una plasta viscosa cae al suelo exactamente cuando los acordes de la última canción se acaban, una cara blanca entonces se da cuenta que no se pueden controlar las percepciones, lastima, estaba en tan buena vibra; ya no me den esa madre, gimotea y se va a recostar de cucharita junto a los ya fulminados beodos.

The Mars Volta es un grupo al cual no se le puede encasillar en un género, y si se le tuviera que hacer, definitivamente yo lo pondría en le género progresivo, su música no tiene una limitante estética. Es progresiva porque siempre están en constante cambio, nunca es igual aunque su estilo se vea marcado; pero en pocas palabras yo definiría a The Mars Volta una pachequez, no necesariamente por la introducción de sustancias ilegales, (ilegales para muchos, no para mí), sino que se trata de la expansión de la conciencia y dejarse llevar por lo abstracto. Un viaje del que Cedric Bixler Zavala y Omar Rodríguez-López aun no salen, viven sumergidos en un país sonoro, en donde no existen las claves, ni las notas, ni las partituras, solo un pedazo de masa musical que ellos se encargan de hacerlo sublime con el único objetivo de tocar el umbral más profundo de su yo interno.
No conozco otro fan más cabrón que Toño, cuenta con cada uno de sus discos, B-sides, sesiones y conciertos, estoy seguro que tiene un muñeco inflable de alguno de sus ídolos, no lo he comprobado pero les prometo indagar más en el asunto; recuerdo perfectamente el día donde bebíamos en un bar medio dark, con tintes oscuros, luces tenues y un valet de malísimo servicio. El bar tenía el nombre de Ciudad Gótica. En el encanto de la embriaguez, se escucharon los primeros acordes de Asilus Magdalena, en un santiamén Toño ya se encontraba contorsionando su cuerpo de perro parado y contagiaba a todos. Para desgracia suya, en el bar se encontraba el famosísimo Chale, quien al ver tanta payasada simplemente se le dio la gana de dirigirse a la rockola y parar Asilus. Todos en el lugar callaron, estaba claro que alguien acababa de romper un sistema ya establecido; Toño no solo vio desmoronar su ilusión de que bailaba junto a Omar Rodríguez y su guitarra, también vio como en la cara de Chale se dibujaba una sonrisa picaresca, casi maliciosa. Fue todo para Toño, iracundo, tomó sus cosas y se largó sin decir palabra. Ahí me convencí que nunca hay que meterse con un fan y por supuesto que nunca hay que llegar al grado del fanatismo, nos hace daño.

Pero para desgracia del lector, y por supuesto para mi, antes debimos escuchar dos grupos: Panda, quien, sin dejo de confianza, me caga, los que lean estas líneas sabrán el por qué y estarán de acuerdo conmigo; no acabando de chingar la mayoría de sus fans son preadolescentes, entonces…imagínense, rodeados de pura chaviza que coreaba cada una de las rolas(que por cierto, se las fusilan, cabrones) con la voz que todavía produce gallos y una hilaridad incomoda para nosotros. Toño, quien es muy inocuo, estaba que se lo llevaba la chingada. Ya préndete un porro, ya no aguanto. Jaja, quisiste estar hasta adelante. Ya, no seas mamón. Jaja. Ah ya estas fumando, pues corre. Jajaja. Venga. De repente, tres pequeñuelas, alborozadas, hilarantes, aún con su carita candorosa, comenzaron a buscar a los maleantes que estaban fumando esa porquería, qué olor tan desagradable, quién es el insensato. Cómo profanan el escenario donde toca Panda!!!. Guey, ya me mal vibré, larguémonos. No, que se vayan ellas. Bueno. Y eso fue lo que pasó, las chiquillas no aguantaron el tufo y se alejaron mientras nosotros preparábamos nuestros oídos para rechazar cualquier onda sonora producida hasta que Mars Volta se presentará. El silencio llegó y todo se vio en blanco y negro.

jueves, 7 de mayo de 2009

TERCERA PARTE LA PACHUEQUEZ BIEN ENTENDIDA Por: Isaac David Pérez Rodríguez


Llegamos a Guadalajara en la mañana, los recién despiertos se hacían las preguntas del forastero que llega a un nuevo destino; pues bien, los tres insomnes veníamos con muy buen humor, a pesar de lo que todos pensaron, seguíamos riendo desde la luna pasada, donairosos, mientras ellos habían pasado un buen sueño.
Directamente fuimos al Club a comprar los boletos de entrada, pero al último momento, como siempre, decidimos que primero debíamos desayunar, tal vez unas garnachas, o quizá una torta ahogada; terminamos despachándonos unos buenos tacos de los que se comen en todos lados. Era el lugar más cercano a un Oxxo, lo que significa más cheves, lo que significa diversión, lo que significa unidad entre los ocho, no es que no seamos unidos, lo que pasa es que nunca hemos estado sobrios cuando nos vemos, y sería demasiado extraño entrar al Zero Fest sin otra ronda de varias rondas de tragos; además apenas era medio día y el sol ya brillaba con toda intensidad quemando la bella piel de las chicas tapatías que vestían ropas holgadas, shorts que acentuaban sus piernas y hacían más estéticas sus caderas, lo que me habían dicho de este lugar estaba confirmado.

Si siempre presentí lo bueno que sería esta aventura, me quedó claro cuando compramos los boletos de más de cuatrocientos pesos en doscientos cincuenta y hasta doscientos pesos, lo que nos garantizaba un mayor parque de alcohol y hasta de una que otra botana. Así fue, desde que entramos procuramos abastecer a la manada, aunque en los escenarios apenas empezaban las primeras bandas nosotros estábamos apenas en nuestra tercera borrachera, a excepción de mi hermano quien ya estaba crudeando la cuarta. Mientras estaban los retenes de seguridad (aún no entiendo el porqué piensan que vas a meter una pistola o a tu mascota, por favor.) habían unas chicas que eran parte del escuadrón de enfermería inyectando a diestra y siniestra, a jóvenes y a doncellas, claro había quienes no se dejaban, quedando expuestos a la rubéola. Como me hubiera gustado inyectar yo a tanta muchacha.

Definitivamente estaba decidido a conseguir, si no una declaración de amor como ya dije antes, al menos un beso, o un apretón de manos, o de pechos, o un paseo por una linda cadera, lo que sea pero estaba claro para mí que tenía que hacerlo, algo muy dentro de mí me obligaba, me persuadía, me decía que este era el único día que podría hacer algo así. El aire en Guadalajara se sentía diferente, al igual que el sol y la gente, hasta me pareció que las nubes eran diferentes en cuanto a su textura normal. Verdaderamente estaba muy contento de estar ahí, Ximena Sariñana me puso de tan buen humor que me motivó a forjar y a comprar otra cerveza para compartir. Aunque el sol era muy ardiente la levedad se dejaba sentir en todo mi cuerpo, lo que provocaba que hasta el sol me pareciera liviano, por eso es que no me sentía acalorado ni bochornoso, seguramente si Carlos me hubiera acompañado hasta acá ya estaría diciendo una de las frases que lo llevarán a la perpetuidad: la famosa “prrrr, ya me dio calor…”. Sariñana cumplió con mis expectativas dejándome un grato sabor de boca. Mi hermano había cumplido las suyas al superar el estado de borracho, realmente se estaba comportando como todo un profesional, lo que me dio mucho gusto, pues ya había logrado poner igual de pedo a Miguel Perrito a quien le llevaba de por sí una ventaja muy grande.

*****

“Yo te diré lo que debemos hacer”...cita la canción… Vayamos por unas cheves pa' quitarnos el calor de una vez... cómo ves…canto yo y nos alejamos del escenario para encontrarnos con Miguel Perrito y Jaimico sometidos a un estado catatónico; sus caras denotaban la dura batalla que estaban librando con el ejercito del alcohol, era claro que ya habían perdido el frente y ahora se encontraban atrincherados, esperando que el enemigo se apoderé de su reino. Justo entonces, me empecé a dar cuenta de la belleza tan singular que tienen las tapatías, cientos de mujeres pululan el terreno contoneando sus hermosas caderas, dejando su olor por doquier, invitando a los hombres a que intenten siquiera, acercárseles; eran como miles de hermosas flores a través de un gran desierto, multicolores y multiformes; así se veía el terreno donde ahora yo me sentía como un insecto que necesita el polen de aquellas flores, que solo salen en primavera. En lo particular, moría de deseo por llegar con una de ellas e intentar arrancarle una sonrisa, un gesto que me demuestre que no son invencibles, un pestañeo que me indique que es el momento de actuar, pero este cuento no es así y mi encuentro con una tapatía se dio de una manera totalmente distinta… Tal vez si fuera el de Miranda! Estaría rodeado de hermosas mujeres, lo malo es que sería gay, ese pensamiento me aborda en el instante en que me comentan que Jaimico y Miguel Perrito están robando cervezas en la carpas de abastecimiento liquido, me da gusto pues ya me sentía un poco seco. Ávido de beber algo les arrebaté una cerveza y de un solo trago acabé con aquel elixir, ya estaba deshidratándome, mis labios empezaban a formar masilla por la resequedad que la mandioca me había ocasionado y beber entero ese vaso me revitalizó por completo. Los dos bribones me contaron su hazaña, asemejábase al cuento de Robin Hood, pues le robaban a los dueños del poder , para darnos, a los desgraciados, un fragmento de felicidad, un litro de carcajadas, un sorbo de rica y espumosa cerveza.

miércoles, 6 de mayo de 2009

martes, 21 de abril de 2009

continuacion.... la pachequez bien entendida-.......


Llegue a casa aproximadamente a las nueve con cuarenta y cinco minutos, ya me estaban esperando, por un lado mi hermano quien esperaba el coche pues tenía que reportarse con mi madre antes de salir a aquella aventura; y por otro, mis amigos quienes degustaban de una rica botella de J&B, y que inmediatamente me atendieron como si fuera un viajero que llega a casa después de recorrer el mundo. Esperamos en casa de Toño hasta las diez y media, hora en que los perros confirmaban su ida a Guadalajara, pues me enteré que horas antes habían declinado por el lamentable deceso de uno de sus primos. Pero ahora confirmaban su participación pidiendo de favor que les permitiéramos despedirse del difuntito quien yacía ya en un féretro de la colonia Olímpica.

Llegamos todo el escuadrón a la cita con la muerte alrededor de la media noche, los perros descendieron de la camioneta pidiéndonos el mismo acto solemne con que la muerte visitó a su primo, en silencio. Debo admitir que en la primera media hora todos guardamos compostura, habiendo ya en la camioneta, tres botellas de Red Label, un Absolut y varias botellas de cerveza Corona ninguno hizo un desaire, nadie se paró a servirse una copa ni mucho menos se hizo un comentario respecto al difunto. Pero aquella media hora se prolongó hasta la una de la madrugada con quince minutos, y fue entonces que todos completamente desesperados bien pudimos habernos llevado la camioneta, o destapar una burbujeante cerveza o degustado el güisqui y justo cuando alguien iba a actuar fervientemente, aparecieron los dos hermanos y sin hacer algún tipo de comentario, Bruno Perro puso la marcha de la Caravan así fue como empezó el viaje hasta Guadalajara.

La primera hora de viaje no fue relevante, varias copas de whisky amenizaron la carretera y lo único malo fue que no había posibilidad de escuchar disco alguno, pues la camioneta no tenia reproductor. Las copas de whisky me relajaron en demasía, me pusieron a pensar, y la chica de las piernas color arena saltó a mi mente, nunca le pedí que me acompañara hasta acá. Yo iba dispuesto a conocer a una tapatía y arrancarle, por lo menos, un espero volver a verte pronto, un cuando pueda iré a México a verte, o hasta un quédate conmigo y yo te mantengo. Todo esto pasaba por mi mente mientras que tabaco tras tabaco se consumía la carretera al igual que mi vaso se quedaba vacío inexplicablemente después de tres tragos.

Después de algunas horas de recorrer el gris asfalto, y de ver pura llanura alrededor, algunos focos de casas olvidadas por el tiempo, como luciérnagas expandidas por toda la noche, y carcomidas por la soledad de la autopista, el volante cambió de dueño, ahora Miguel Perrito era quien conducía, y con él, un nuevo copiloto, Daniel, o mejor dicho Jaimico, quien ya tenía una buena cantidad de copas de whisky a sus espaldas. Debo decir que en esta parte del trayecto, los demás ya sufrían los efectos del alcohol, y yo me preguntaba si estaban enfermos, pues en circunstancias normales estos pibes bebían como auténticos bárbaros en pleno October Fest. A la sexta parada al baño decidí que el alcohol no era suficiente para mi bienestar y consumí algo a lo que me gusta llamar mandioca, que es lo mismito que la cannabis sativa solo que me gusta adornarla con nombres de algunas plantas, por ejemplo, una ocasión me preguntaron qué era lo que fumaba, me limité a decir que una rosa, a lo que entre carcajadas hilarantes me dijeron: a poco eres de los que solo cagan rosas; tú no te tiras pedos, sino jazmines y claveles; yo musité una sonrisa y pensé en lo pendejo que había sido ponerle nombres de plantas a mis porros.

Sobre una carretera interminable, la alborada se asomaba a nuestras espaldas, el frente tenía bonitos tonos violáceos esparcidos en todo el firmamento y una gran cantidad de kilómetros con sólo llanura a nuestro alrededor, no como en México que estamos rodeados de un relieve de cerros y altozanos; aunque la velocidad de la Caravan era constante, el ver hacía el frente me provocaba un vértigo que me daba la sensación de ir, poco a poco, acelerando; a esta hora sólo nos manteníamos despiertos Miguel Perrito, que manejaba aburrido pues todo era línea recta, Jaimico quien sin equivocarme puedo decir que se había tragado ya dos botellas de Red Label y yo, que iba cómodamente sentado con una copa en la mano, un cigarro en la boca y una integración con el cosmos que pocas veces se sienten en la vida, fue como una forma de bienvenida a quienes nos habíamos aventurado a pasar la noche con el éter.

LA PACHUEQUEZ BIEN ENTENDIDA Por: Isaac David Pérez Rodríguez


En la época donde el dinero era lo que más me hacia falta, llegó el anuncio del Zero Fest, uno de tantos festivales de música que últimamente han llegado a México trayendo consigo lo mejor de la escena internacional. El saber que en el festival estarían The Mars Volta, Fat Boy Slim y Groove Armada, ocasionó que desesperadamente empezara a conseguir algunos quintos para poder comprar mi entrada, además de los ya mencionados, también tocarían en dicho festival: Ximena Sariñana, joven talento mexicano que tiene el merito de escribir sus rolas, su genero se balancea entre un pop súper producido y un jazz bien ejecutado, como sea yo pienso que es mas jazzista su pedo, no creo que sea de las del montón; Miranda!, grupo argentino comandados por un afeminado con una voz prodigiosa, hay que reconocer que son buenos le pese a quien le pese; Los Dynamite, quienes salieron a la fama en otro festival: el Vive Latino, con un disco bajo el brazo, estos músicos son pura hilaridad; también estaría Zoé, banda mexicana consolidada quizá como las más importante en la escena del rockcito mexicano; por desgracia también estará Panda, de quien hablaremos cuando sea el momento; algunos otros grupos pequeños completaban el cartel, pero esos ni mencionarlos, no son importantes.

Lo que no sabía aún es que sería en Guadalajara en el Club Hípico “Los alamitos”. Para mi pobre fortuna, Guadalajara está a cientos de kilómetros de mi lugar de residencia; sin embargo no era el único que quería ser parte de la gozadera con tan buenos músicos y eso lo supe dos días después del anuncio del festival.
Toño, Bruno y Nadia, y Moy también pretendían ir, lo que significaba que ellos cubrirían la necesidad de transporte, ahora solo faltaba reunir el dinero; durante dos semanas estuve haciendo de correveidile con los vecinos de la unidad en la que vivo, también la hice de ibeme en una imprenta de la Plaza de Santo Domingo, y hasta acepte hacer tareas de niños de primaria para juntar lo que me faltaba; como siempre tuve buena disposición de reunir la plata, mi madre me ayudo con dinero para los viáticos. Y fue así como obtuve mi entrada.
Un día antes de partir, mi hermano Daniel aceptó ir con nosotros, a quien se le sumó el “Tecate” (ignoro por que le dicen así pero es tan chistoso que no importa averiguarlo), Angélica, quien es hermana de Moy y Miguel Perrito, ahora sumábamos ocho.
Lo que pretendo narrar desde este momento fue tal y como lo viví sin querer alterar la historia vivida, sin olvidar que es un cuento lo que escribo, pongo los nombres verdaderota de todos mis amigos a fin de que lo lean y puedan corroborar que la información escrita aquí es fidedigna.

*****
Eran las seis y media de la tarde del viernes, yo me encontraba con un viejo amigo, pasando una buena tarde de tragos esperando a que me llamaran para regresar a casa e irnos a Guadalajara, la tarde, recuerdo, estaba triste, gris, a punto de derramar su llanto, la bóveda celeste ahora estaba tupida de nubes cargadas tal vez de lluvia ácida; como me gustaría ver una tormenta eléctrica, es lo malo de vivir en la Cd. de México, te pierdes de los verdaderos espectáculos de la Naturaleza, aquí lo más probable que puede caer es, como ya lo dije, una lluvia ácida; pero ese viernes no fue así.
De encontrar un cielo totalmente color gris rata al llegar a la cita de los tragos, me encontré con un cielo totalmente despejado al salir de aquel lugar. Mientras estábamos dentro del bar (que por cierto no tenía ni nombre) sentí la sensación de que ese fin de semana sería más que agradable, no se si era por los tragos ya bebidos o por la ansiedad de escuchar buenas bandas, o tal vez por saber que en Guadalajara están las mujeres más bonitas de México (al menos eso me han dicho), pero no, en realidad mi estupor se debió a la chica de la mesa de enfrente, cuya falda dejaba asomar sus bien torneados muslos color arena. La mire de pies a cabeza imaginando que ella era tapatía puesto que en el bar no había una chica que se le asemejara ni un poco a su belleza, de un zape en la cabeza entre en razón y prendí un cigarrillo que inmediatamente compartí con Carlos, mi acompañante de farra. Entonces te vas a Guadalajara, imagínate conectar una nena por allá, jajaja, que te diga que te quedes con ella. Estaría de huevos ¿no? Si, respondí ya un poco ebrio pues ya era la cuarta chela y el segundo vaso de fondo, el camino sería largo y yo quería irme borracho todo el camino, de hecho mi plan era extrovertirme al máximo para que fuera una experiencia única.

En punto de las ocho de la noche recibí la llamada de mi hermano quien me dijo que a las nueve debía estar en casa para no perder tiempo. Faltaba todavía una hora, así que pedimos otra ronda. ¿Tú crees que sería bueno ir a hablar con la chica de la falda?, decirle que vaya conmigo, ¿crees que le guste la aventura? Se ve que si ¿no?... No sé guey se ve medio fresa pero pues vas, al fin ya andamos medio pedos… Me levante de la mesa, con un movimiento hábil saque de mi bolsa un cigarrillo y me acerqué. Ella sabía que me acercaba, lo intuí cuando cambio de posición sus piernas y las cruzo, dejó ver su diminuta ropa interior que apenas le cubría un centímetro de piel y se hizo la desentendida. Hola. Hola. Soy Isaac, te he estado observando desde hace un buen rato, estoy sentado en frente de tu mesa, no se si lo hayas notado… si, si lo noté, de hecho me di cuenta de tus miradas lascivas, ¿así eres siempre? Extendí el cigarro a su mano y ella lo prendió sin vacilar ¿cómo te llamas?... ¿En verdad te importa mi nombre? O es sólo para saber a quien te tiras. De sus gruesos labios salieron dos bocanadas de humo, le siguieron tres grandes sorbos a un vaso con Absolut peach y comenzó a darme un discurso sobre el porqué las mujeres como ella no caen en las garras infectas de un hombre como yo. Sus palabras se consumieron con el cigarro, discurso que pude resumir así: estoy ebria, no me meto con cualquiera pero si me invitas otro trago podemos charlar un poco y a ver que pasa.
Lo único que atiné a decir fue lo hermosas que se le veían las piernas, que yo también estaba borracho y lo único que pretendía era besarla y sacarla de aquel bar hacia una calle oscura donde estaba mi coche, un Pointer rojo, acostumbrado a observar y reservarse cualquier comentario. Yo prefería la verdad simple a rebuscar una mentira compleja, así que ella, gustosa de mi demostración de honestidad, me siguió hasta la puerta del bar, me tomó de la mano y yo volví a preguntar su nombre. Olvídate de mi nombre, es la única vez que nos veremos, crees que en realidad importa, yo no tengo necesidad de saber el tuyo. Y así, sin saber de identidades, las piernas color arena se entregaron al deseo que el alcohol había despertado, despojándose de la falda que las tenía aprisionadas.

lunes, 13 de abril de 2009

sed

me pregunta que por qué me gusta escribir. la respuesta aun no la tengo; solo a veces me salen palabras y recreaciones y memorias que por una u otra forma debo escribirlas, no para mi. es cierto que quiero trascender en esto de la literatura, pero también es cierto que lo que llevo escrito no me hace famoso ni a la mitad de la calle; pero ya una persona me dijo que le gustó; que logré tocar algo sensible en él y se mostró agradecido por servirle. Es eso lo que quiero y no riquezas

martes, 3 de marzo de 2009

NO MAMEDDD GUEEYY!! JUEGUEN, QUE YA PAGUE LA APUEDDDTA WEY!!!! ELMO DILES QUE LE ECHEN HUEVODDDDD ELMO!!, NO MAMEDDDD ELMO, NO MAMEDDD URBANO DEJA DE VOMITADDDD Y PONTE !!!!

la primera caida y el primer gran milagro.

Después de conocer la vida humana aidly se ufanó en ser cada vez mas hombre, intentóconsegui mujeres fáciles, conseguía retas de futbol de mediano nivel, estaba recursando un año en la escuela y por si fuera poco y creo que lo que mas le afectaba era lo que sucedia con su perro. Resulta que Aidly adora a los perros, pues el que tenía en su casa era un perro distinto; el muy cabron (el perro)cada que se salía la famila iba a la sala, se acomodaba en el sofá y prendía la televisión y la radio al mismo tiempo con el único afan de chingar. También a veces, abría la ventana y salia a la calle a olfatear rabos. otras, se meaba por toda la casa y abría el refri en busca de algo para comer. Todo esto a adily lo tenía consternado , no podpia creer que su perro le pagase de esa manera; por eso, es que se privo de tantas cosas, todo por el puto perro que un día se le antojo lamerse la pinga y lamerle luego a él la boca para así adquirir una parte de los extraordianrios poderes de su amo.

no solo era el perro el problema, por otro lado el equipo de fucho estaba cayendose en mil pedazos. los jugadores ya no creían en él. se emborrachaban todo el tiempo, además hay que agregar que sus jugadores eran ya inactivos, nunca habían jugado o simplemente no se les hinchaban las bolas para hacerle caso. en la otra orilla del río se encontraba un equipo maravilloso, jugadores comprometidos con su causa, uniformes originales, balones infaldos, en fin se podria decir que estos vatos solo habian cojido una vez, y esa fue cuando bombearon un balón. una mañana, los aidlys se fueron a beber muy temprano. como era costumbre no valía la pena si no se emborrachaban: también esa mañana aidly les habia advertido a sus jugadores que jugarían contra los Rubies. Y esa mañana sucedio el primer gran milagro de aidly.

en la cancha ya se encontraban los rubies conformados por magnificos jugadores: Demon, pollo, Chapitas, Chimal; Estrellita, Rubén y seguramente alguién más. todos usaban poantalones cortos y tenis de marca deportiva. Los aidlys eran aidly, tlaonin, urbano, ciego, calderas, mmm, gory, elmo. regularmente estas retas se hacian con $50 pesos de deposito, siempre vencían los rubies, pero ese día sería diferente. Aidly se enojó mucho con su equipo por que estaba ebrio, esupidamente ebrio. no enían ni un quinto y ese fue el primer acto de amor de aidly: el puso todo el dinero pa' la apuesta. al verlos borrachos, los rubies desdeñaron a los aidlys y humillantemente dijron que jugarían por solo 10 pesos. Aidly sintió como su corazón se enpequeñecia, jamás le habían dicho eso, a él: el dios de la Danza del Balón. tocado en el orgullo el equipo estrellado comenzó a mover la bola; un pase allá, otro acá, un manotazo aquí, pero simplemente no había profundidad. Un gran error perder el balón: demón tomó el esferico y rapidamente se deshizo del lentísimo gory (86kgs.), hay que decir que Demón es oriundo de Colonia Morelos, donde se practica el deporte de Corre del Tianguis, o el de Huye del macuarro; tocó para Rubén que en ese momento era un maestro con el balón, facilmente batió a Tlaonin quien nunca había jugado futbol y ya se quejaba de los balonazos. El equipo de las estrellas ya estaba saboeand oun triunfo más.

Para cuando ibamos 2-0 sucedió el milagro. Aidly sorpresivamente mostró un hermoso idilio con el balón y con pesos ligeros, trotes equinos y personalidad saco adelante al equipo; entonces los borrachitos, tal como aquel futbolista fenómeno y más que el Chanfle dieron una catedra de como no se debe jugar al futbol: con pases torpes, carreras contrarias, risa contagiosa y desorden en todas sus líneas terminaron de confundir totlamente al otro equipo que no sabía si mirary contemplar al bello aidly o mofarse y sorprenderse de aquellos borrachines que ya solo jugaban porque empezaban a sudar todo le alcohol.Uno. dos. tres...seis goles a cuatro y Aidly hacía otra gran acción. terminó ese partido y ambos equipos se fueron por unas kawazakis por un lado los borrachos gustosos; por el otro, los deportistas sedientos. aidly maraviló ese día a todos con una más de sus parabolas y agrgó en su sequito de fieles a los Rubies

De ir perdiendo 2-0

MI PRIMER PASO

AIDLY RAPIDAMENTE HIZO AMIGOS, A PESAR DE SER FEO, DIOS LE DIO UNA GRAN CUALIDAD: TENER PERSONALIDAD, Y ÉL LO ENTENDIA MUY BIEN ASÍ QUE EXPLOTÓ ESA VIRTUD PARA CONSEGUIR SEGUIDORES, Y LOS OBTUVO: CALDERAS, URBANO, ELMO, GORY, TLAONIN FUERON LOS PRIMEROS EN SER TOCADOS POR AQUELLA MANDO DE DIOS. LE SIGUIERON CIEGO, RONI, DEMON, CHAPITAS, POLLO, Y DESPUÉS SIGUE UNA LISTA INTERMINABLE DE PERSONAS QUE HAN SIDO LLENADAS CON EL ESPIRITU DE AIDLY. PERO TAMBIÉN LOS ZOPILOTES CUENTAN Y AIDLY ADQUIRIÓ ENEMIGOS FEROCES. EL PRIMERO DE ELLOS FUE " EL PAJARO", UN MUCHACHO QUE LO DESAFIÓ EN UN CONCURSODE DOMINADAS, POR SUPUESTO AIDLY GANÓ PERO DESDE ESE MOMENO TODOS LOS ENEMOGOS, TODOS LOS DETRACTORES DEL APOSTOL SALIERON A RECLAMAR SU LUGAR. A DESAFIAR EL MAESTRO.

AIDLY, EN VEZ DE ENTRENAR PARA QUE NO LO DERROTASEN SE SUMERGIÓ EN EL ABISMO DEL ALCOHOL, SUS AMIGOS MÁS INTIMOS LE DIERON VINO Y LO EMBORRACHARON TANTO QUE OLVIDO POR UNOS MESES COMO JUGAR. CAYÓ EN UNA TERRIBLE DESOLACIÓN Y SE EMBORRACHABA CASI DIARIO. EL MAESTRO HABIA SUFRIDO SU PRIMERA TRANSFORMACIÓN. ERA CALRO QUE EL DIABLO YA HABIA ECHADO SUS CARTAS SOBRE LA MESA.

PARA DESGRACIA DEL LECTOR CREO QUE ES SUFICIENTE HASTA AQUI LA INTRODUCCION, LO QUE VIENE ES UNA VORAGINE DE EMOCIONES, SUCESOS Y PROBLEMAS.

AIDLY ENTONCES REPROBO MATERIAS, SU FIEL AMIGO ELMO LO ACOMPAÑO Y

lunes, 2 de marzo de 2009

EL NOMBRE DE AIDLY NACIÓ PORQUE COMO YA MENCIONE ANTES, SU PADRE LE PUSO UN NOMBRE BRASILEIRO: ROLANDO DE MORAES FERREIRA JOAO LEITE DA SOUZA; ASI QUE MEJOR PREFIRIÓ LLAMARLE AIDLY!!! PUES BIEN, AIDLY ENTRÓ A LA ESCUELA PREPARATORIA SIENDO YA UNA DE LAS ESTRELLAS EN LA LLAMADA LIGA ESPAÑOLA; PARECÍA MUCHO MAS GRANDE QUE LA MAYORÍA DE LOS OTROS CHICOS. USABA UN BIGOTE PROMINENTE Y SU CABELLO ERA MUY NECIO. UNAS DE LAS PRIMERAS COSAS TRASCENDENTES DE AIDLY FUE PEDIRLE AL PELUQUERO SOLO QUINCE PESOS DE CORTE. POR QUÉ LO HIZO? PORQUE QUERÍA MOSTRARLE AL PELUQUERO QUE EL COBRAR CARO NO MEJORABA UN CORTE O LO HACÍA MÁS BONITO. ASÍ QUE AIDLY QUEDÓ CON SOLO LA MITAD DE ARRIBA DE SU CABELLO. ESA FUE LA PRIMERA VEZ QUE VI UN ACTO ASÍ. AIDLY COMBINABA SU CORTE DE JICARA CON UN MUY BUEN BIGOTE ESTILO ZAPATA REGIÓN 4. O MEJOR DICHO ALATORRE REGIÓN 4. SIEMPRE IBA DE BUEN HUMOR A LA PREPA INCLUSO PRATICABA SU FILSOFÍA CON AQUELLOS QUE NO LE SEGUÍAN EN LO MÍNIMO. UN EJEMPLO FUE "EL URBANO" O "EL PANSOID", PERO SIN DUDA ALGUNA EL PRIMER DISCIPULO SUYO FUE "ELMO", AQUEL CHICO PERDIDO EN LAS ESTELAS DEL ALCOHOL, FRUSTRADO EN LOS GOZNES DEL AMOR; ARRANCADO DE LA RAÍZ DEL ÁRBOL DE LA VIDA, ELMO VIAJABA SIN BRUJULA POR EL MAR DE LA ADOLESCENCIA CUANDO AIDLY LLEGÓ E ILUMINÓ SI VIDA.

así nací

Aidly Gutierrez Ortiz nació en una noche calurosa. se jugaba el mundial de Mexico 86. su padre, ferviente hincha de brasil y pelé solo pensaba en tener un hijo varón, de hecho añoraba con ponerle un nombre carioca a su hijo. Don Aidly se dedicaba a repartir periódicos en la ciudad; su madre era una abnegada madre de casa, pura y casta. Al nacer, al hospital fueron tres grandes reyes; eran los Reyes del Balón: Edson Arantes Do Nascimento, Diego Maradona y Hugo Sánchez. Le entregaron a su padre un balón, unas espinilleras y el gafete de capitan. Así entre canticos sudamericanos, nació el rey de la Danza del Balón...

La filosofía que Adily tendría en su vida no despertó sino hasta los diez años cuando su padre lo llevo a probarse a las inferiores de Coapa. El muchacho, que para ese entonces ya se veía diferente a los demás dió una catedra del futbol. Con gran gallardia eludiÓ unos a uno a sus rivales hasta batir al portero y se perfilaba para que los visores en coapa lo llevaran a la cima.
Aidly, quien era muy humilde no aceptó la propuesta de Coapa por un contrato vitalicio; al contrario, se sintio ofendido pues el solo jugaba para ser feliz. su amigo Oliver Aton aspi le había enseñado.

LA EPÍSTOLA SEGÚN AIDLY

pues mis chamacos !!!!!! por fin está aqui!!!! muchos creiamos que el Corán, la Biblia o el Talmúd son los libros sagrados; en base a ello nuestra civilización se ha regido. lo que ignoramos es que existen personas que son libros hechos vidas, personas que han llevado su enseñanza su modo de vida a otras y han logrado trascender a la inmortalidad. A continuación les presento parte de la vida de un apostol que vino al mundo a derrochar sabiduría humildad y sobretodo TALENTO!! LA EPISTOLA DE AIDLY contien parte de la vida de este personaje así como enseñanzas dadas por él y aventuras sorprendentes. Querido lector tal vez sientas exageradas estas líneas pero al terminar de leer te daras cuenta que tamn perdido has estado sin AIDLY

CREEDDDD?

NO SE EN QUE MOMENTO ESCRIBI ESTO, NI SE COMO PROSIGUE, SE LOS DEJO, DE ANTEMANO ESPERANDO QUE NO LES GUSTE

Aaron se despertó cuando la luz del sol rampante entró por su ventana y le dio directo en los ojos, aquel cuarto oscuro ahora se iluminaba resplandeciente. Regularmente la habitación estaba en penumbra por las gruesas cortinas color sangre que estaban al fondo, pasando los estantes de libros mal acomodados y un armario semiolvidado. Pero esta mañana, las cortinas estaban descubiertas e ineludiblemente se paró de la cama, despabilado. Quizá olvidó cerrarlas el día anterior.
Se dirigió al baño y después de lavarse la cara se sentó en la pequeña silla que estaba junto a su cama, sentarse allí le permitía despertar con más facilidad, sabía que la cama lo dormiría en cuanto pusiese un pie en ella. El alcohol aún recorría su cuerpo, no sabía la hora que llegó a su casa y ahora no encontraba sus gafas; seguro las había olvidado. En la casa de no se quien que quedaba por no sé donde. Apenas ayer se besaba con Sandra, donde también ella besó a Julián; lo peor de todo: ella esperó a que Aron se emborrachara para poderse ir a retozar cual conejo en vida silvestre. Y para joderlo más, se había también llevado sus gafas, y sus ilusiones.


Sandra no era lo que podíamos decir bonita, es más siendo críticos no era nada agraciada y apenas alcanzaba lo simpática; eso era porque tenía una sonrisa muy linda, siempre parecía que estaba amable, de buen humor, sonreía en cualquier circunstancia, seguro era por la seguridad que le daban sus centelleantes dientes. Esos dientes que tenían embobado a Aaron desde hace ya un año, lo sabía porque llevaba la cuenta desde que la conoció y él era muy bueno en el campo de los números. Estaba muy triste porque Sandra estudiaría Biología Marina y se largaría de ahí, y seguramente ella no le pediría que se fuera con él. Además es conciente que ella le advirtió desde el principio sus verdaderas intenciones, nunca serían “novios”, mucho menos irían a la casa del otro. Tampoco caminarían agarrados de la mano, ni se besarían en público. Tampoco tendrían amigos en común y no buscarían al otro en horas de clase. Aaron aún no entendía el porque de las palabras de Sandra, si él prefería estar con ella en vez de estar con sus amigos, que por cierto no eran muchos. La amaba, la respetaba, sentía un cariño sincero por Sandra, aún sabiendo que no era correspondido; por eso, al despertar esa mañana se sintió tan brutalmente solo, desesperado, con una rabia que no era rabia. Era odio, odio por saber que no era para él, porque la veía y sentía cada vez que estaba más lejos, más lejos de poder alcanzarla. La odiaba porque sabía que su corazón nunca la borraría, porque no podía ya seguir su vida sin pensar en ella. También odiaba recordar sus besos y sentirse el hombre más feliz. Porque lo mucho que la odiaba era de igual forma lo manera en que la amaba.